Hoy parece que no dejan de escribirme. Yo intentando avanzar con mis libros de Economía y la FEGAXA empeñada en proporcionarme nuevos capítulos.
Me consta que existen pagos pendientes a árbitros, monitores y otros profesionales. La explicación que se está dando es que, como dimitió el tesorero, no se puede pagar hasta que haya nueva presidencia y Junta Directiva.
Pues no. Otro mantra.
La dimisión del tesorero no impide por sí misma que una federación atienda sus obligaciones económicas. La Comisión Gestora tiene precisamente funciones de administración y gestión durante el proceso electoral (artículo 4 del Decreto 16/2018).
El verdadero problema es que la Comisión Gestora de la FEGAXA ha quedado reducida a dos miembros, sin secretario ni tesorero, pese a que el Reglamento Electoral de 2026 establece una composición mucho más amplia y contempla expresamente ambas funciones.
A mi juicio, permitir que se llegue a esta situación es una auténtica chapuza de gestión federativa y plantea serias dudas sobre la actuación de la Junta Electoral.
No es que la ley obligue a esperar a las elecciones para pagar. Es que quienes tienen responsabilidades de gestión deben adoptar las medidas necesarias para hacerlo legalmente.
Y si no pueden resolverlo por sí mismos, para eso está también la Secretaría Xeral para o Deporte.
Los árbitros y monitores no tienen por qué sufrir las consecuencias de este despropósito organizativo.