Elecciones FEGAXA 2026: una chapuza de principio a fin. ¿En manos de quién estamos?

El Comité Galego de Xustiza Deportiva ha admitido por unanimidad un nuevo recurso contra la proclamación definitiva de la Asamblea General de FEGAXA y ha exigido explicaciones a la Junta Electoral en el plazo improrrogable de un día hábil.

La providencia, acordada el 4 de noviembre de 2026, corresponde al expediente 179/2026 y cuestiona la regularidad del procedimiento seguido para proclamar definitivamente a los representantes de la Asamblea General.

Extracto de la providencia de admisión del recurso 179/2026
Extracto de la providencia del Comité Galego de Xustiza Deportiva (expediente 179/2026).

El recurso plantea varias cuestiones preocupantes:

  • El acta 14/26 afirma que no se presentaron recursos, mientras que una resolución del propio Comité hace referencia a cinco recursos.
  • La proclamación definitiva se firmó el 29 de octubre, mientras que la resolución del Comité aparece firmada el día 30, lo que obliga a comprobar cuándo se resolvieron realmente las reclamaciones.
  • La Junta Electoral cita un artículo del reglamento que no corresponde al trámite de proclamación definitiva.
  • Persisten controversias sobre el voto por correo, los votos anulados y la trazabilidad del procedimiento.

La admisión no significa que se hayan declarado probadas las irregularidades ni que las elecciones estén suspendidas. Pero constituye un nuevo episodio de un proceso electoral que, a mi juicio, ha sido una auténtica chapuza administrativa desde el principio hasta el final.

Y conviene recordar que esto no empieza ahora.

Primero, una Junta Electoral constituida sin suplentes, cuya composición y funcionamiento ya suscitaron cuestionamientos.

Después, una Comisión Gestora reducida a dos miembros, con las dudas que ello plantea sobre el funcionamiento y la responsabilidad de quienes debían garantizar la gestión ordinaria de la Federación.

A ello se añadió la paralización durante meses de pagos pendientes, entre ellos un premio que tuve que reclamar públicamente, comunicar a la Xunta de Galicia y exigir formalmente mediante burofax dirigido al presidente de la Comisión Gestora. Finalmente, el pago se realizó, pero solo después de todas esas actuaciones.

Y, como si todo esto fuera poco, he recibido tres apercibimientos de la Junta Electoral con advertencias de posibles sanciones por mis publicaciones y reclamaciones relacionadas con el proceso electoral.

Dos de ellos llegaron en julio, por publicaciones que la Junta consideraba campaña electoral fuera de plazo, aunque yo no era candidato ni estaba solicitando el voto. El tercero llegó en octubre, después de cuestionar actuaciones de la propia Junta Electoral, advirtiéndome nuevamente de posibles consecuencias sancionadoras si continuaba presentando reclamaciones que consideraba infundadas.

Solicité explicaciones, documentación y la justificación de aquellas advertencias. Considero especialmente grave que un órgano encargado de garantizar la limpieza de unas elecciones utilice la posibilidad de sancionar a un federado en el contexto de sus críticas y reclamaciones.

Mientras tanto, hemos asistido a controversias sobre interventores, voto por correo, documentación electoral, resoluciones y proclamaciones definitivas que siguen dando lugar a recursos.

Y ahora tenemos al Comité Galego de Xustiza Deportiva exigiendo nuevas explicaciones urgentes a la Junta Electoral.

¿En manos de quién estamos?

Estamos hablando de una federación deportiva cuya función debería ser organizar competiciones, promover el ajedrez y prestar servicio a los clubes y deportistas. No de una organización en la que los federados tengamos que dedicar meses a reclamar pagos, solicitar documentación, contestar amenazas de sanción y recurrir actuaciones electorales.

No prejuzgo la resolución de los procedimientos pendientes ni atribuyo responsabilidades que todavía no hayan sido declaradas. Pero sí considero legítimo cuestionar públicamente la gestión de quienes han dirigido esta etapa de FEGAXA.

Porque el verdadero problema ya no es solamente quién gane las elecciones. Es cómo se ha gestionado la Federación, cómo se ha desarrollado el proceso electoral y qué garantías tenemos los federados de que las cosas se harán de otra manera.

El ajedrez gallego merece bastante más que esto.

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