El sueño de Mijaíl Tal, Dorian Gray y el correo de FEGAXA que no envejece

Cuenta una conocida historia ajedrecística que Mijaíl Tal podía pasarse horas dando vueltas a una posición que se le resistía hasta que, después de apartarse del tablero, la solución aparecía de repente, incluso en sueños…

Anoche me ocurrió algo parecido.

Con una diferencia importante.

Yo no estaba intentando resolver una combinación de Mijaíl Tal (¡ojalá!)

Mientras dormía, en mi cabeza daban vueltas una y otra vez dos direcciones de correo electrónico:

xuntaelectoralfegaxa@gmail.com

y

eleccions2026.deporte@xunta.gal

No parece precisamente el material del que están hechos los grandes sueños.

Pero había algo que no terminaba de encajar.

La segunda dirección es bastante fácil de entender:

eleccions2026.deporte@xunta.gal

Una dirección institucional de la Xunta creada expresamente para las elecciones deportivas de 2026.

Pero la otra seguía dando vueltas:

xuntaelectoralfegaxa@gmail.com

Hasta que, de repente, apareció la solución.

Ese correo tiene algo de Dorian Gray (aquí apareció en mi sueño un elegante, patriótico y bien parecido jugador coruñés de mi generación que también parece que no envejece).

Pasan los años.

Pasan las elecciones.

Cambian las juntas electorales.

Pero el correo no envejece.

Porque xuntaelectoralfegaxa@gmail.com no es una cuenta creada para las elecciones de 2026. Es exactamente la misma dirección que ya utilizaba la Junta Electoral de FEGAXA hace cuatro años, en el proceso electoral de 2022.

Y entonces surgió una pregunta bastante sencilla:

¿quién ha tenido las llaves durante estos cuatro años?

Porque una cuenta de Gmail no es solamente una dirección escrita detrás de una arroba.

Tiene una contraseña.

Tiene mecanismos de recuperación.

Puede tener teléfonos y correos alternativos asociados.

Puede mantener dispositivos autorizados.

Puede conservar sesiones abiertas.

Puede tener reglas automáticas de reenvío.

Y puede permitir el acceso a toda la documentación que llega a ella.

Por eso, cuando una Junta Electoral que debe actuar con independencia reutiliza en 2026 la misma cuenta de Gmail empleada en las elecciones de 2022, creo que es razonable conocer cuál ha sido su cadena de custodia digital.

¿Quién conservó las credenciales después de las elecciones de 2022?

¿Dónde quedaron custodiadas?

¿Quién entregó la cuenta a la Junta Electoral de 2026?

¿Se cambió la contraseña?

¿Se revisaron los teléfonos y correos de recuperación?

¿Se cerraron las sesiones antiguas?

¿Se comprobaron los dispositivos autorizados?

¿Existen o han existido reglas de reenvío?

¿Puede conocerse, en la medida en que Gmail conserve esa información, qué accesos se han producido durante el proceso electoral?

Y, sobre todo:

¿puede garantizarse que solamente los miembros de la actual Junta Electoral han tenido acceso a la documentación remitida a esa cuenta?

No estoy diciendo que alguien ajeno a la Junta Electoral haya accedido.

No lo sé.

Precisamente porque no lo sé, lo he preguntado.

He presentado una reclamación solicitando que se aclare la custodia de esta cuenta y que, en la medida técnicamente posible, se informe sobre cambios de contraseña, sistemas de recuperación, dispositivos, sesiones, reenvíos y trazabilidad de accesos.

Porque el contraste resulta curioso.

Por una parte tenemos:

eleccions2026.deporte@xunta.gal

Una dirección institucional cuyo propio nombre nos dice para qué proceso fue creada.

Y por otra:

xuntaelectoralfegaxa@gmail.com

Una cuenta de Gmail que atraviesa, aparentemente impasible, elecciones tras elecciones.

Como Dorian Gray.

Aunque en este caso no me interesa encontrar el retrato escondido en el desván.

Me conformo con algo bastante menos literario:

saber quién tuvo la contraseña.

Puede que exista una explicación perfectamente normal y que se hayan adoptado todas las precauciones necesarias.

Ojalá sea así.

Pero entonces debería resultar muy sencillo acreditarlo.

Mijaíl Tal encontraba combinaciones imposibles después de darle vueltas al tablero.

A mí, últimamente, me toca encontrarlas mirando direcciones de Gmail.

Y hay posiciones en las que la mejor jugada no es especialmente brillante.

Es simplemente:

encender la luz.

P. D. En la reclamación también van un par de «detallitos»: que la Junta Electoral se constituyó sin suplentes y sin fijar un plazo para formular reclamaciones frente a su propia constitución.

Pequeñeces, vaya.

He de reconocer que esta FEGAXA me está decepcionando un poco.

A medida que uno pone la lupa en cualquier detalle, aparecen señales de descontrol, improvisación y falta de previsión.

La sensación que transmite es la de un barco cuyo capitán se jubiló hace años y que sigue navegando, pero ya sin una mano clara en el timón.

Y quizá ahí esté también parte de la explicación del estancamiento que, a mi juicio, ha sufrido el ajedrez gallego durante estos últimos cuatro años.

No necesariamente por un gran error aislado, sino por la acumulación de pequeños detalles: procedimientos poco cuidados, decisiones improvisadas y una gestión que demasiadas veces parece funcionar por inercia.

Son esas pequeñas cosas que, vistas por separado, pueden parecer menores, pero que juntas ayudan a entender por qué cuesta tanto avanzar.

Deja un comentario