La Federación publica una clasificación sin identificar a los verdaderos premiados y recuerda el plazo para reclamar los premios cuando ya ha vencido. Todo ello en una entidad que cuenta con dos administrativos contratados y cuya gestión parece cada vez más desorientada desde el inicio del proceso electoral.
Este año he participado en once torneos del XXXVII Circuito Gallego de Ajedrez. He conseguido 61 puntos y, una vez aplicados los requisitos de participación, me corresponde el segundo premio de la clasificación general, dotado con 250 euros.
Lo curioso es que me tuve que enterar por unos amigos de que había terminado segundo en el Circuito.
No recuerdo haber visto una difusión destacada de las clasificaciones generales en la página principal de la Federación durante el desarrollo de la competición. Las clasificaciones estaban disponibles en el apartado correspondiente, pero su publicidad me pareció francamente insuficiente.
Y había otro problema: los documentos no distinguían a quienes cumplían el mínimo de torneos exigido para obtener premio de quienes simplemente habían sumado puntos participando en unas pocas pruebas.
Pero lo ocurrido hoy, 13 de octubre, supera todo lo anterior.
Un recordatorio que llega después de finalizar el plazo
FEGAXA publica hoy el siguiente aviso:

«Lémbrase tal e como indica nas bases do XXXVII Circuito Galego de Xadrez que os gañadores deben poñerse en contacto coa FEGAXA, por escrito e facilitando os seus datos, nos 15 días seguintes á finalización do último torneo do circuito para optar ao premio».
Traducido: los jugadores premiados deben dirigirse por escrito a la Federación, facilitando sus datos, durante los quince días siguientes a la finalización del último torneo.
El último torneo terminó el 26 de septiembre.
La clasificación general se publicó el 28 de septiembre.
El plazo de quince días naturales, contado desde la finalización del torneo, terminó el 11 de octubre.
Y la Federación publica el recordatorio el 13 de octubre.
¿Qué sentido tiene recordar a los jugadores una obligación cuando el plazo previsto para cumplirla ya ha finalizado?
Es cierto que ese requisito figuraba en las bases del Circuito. No lo discuto.
Pero parece bastante evidente que un recordatorio de estas características debería publicarse antes de que venza el plazo, no después.
Y, preferiblemente, cuando los interesados sepan de manera inequívoca que son beneficiarios de un premio.
Este año he ganado otros premios y nunca tuve que reclamarlos
Durante 2026 he obtenido premios en el Campeonato Gallego Absoluto, en el de Veteranos y en el Campeonato Gallego de Blitz.
En esas competiciones no tuve que enviar un escrito a FEGAXA para comunicarle que había ganado.
La propia Federación se ponía en contacto conmigo para gestionar los premios.
Es lo normal.
La Federación conoce los resultados, dispone de las clasificaciones y tiene identificados a sus jugadores federados.
Si necesita un número de cuenta o determinados datos fiscales para realizar una transferencia, lo lógico es que contacte con el premiado para solicitárselos.
Pero en este Circuito parece que hemos cambiado de sistema: ahora corresponde al jugador averiguar por su cuenta que ha obtenido un premio y, además, recordar que dispone de quince días para comunicar sus datos.
Y si no se entera, ¿qué ocurre? ¿Pierde un premio que ha ganado jugando al ajedrez?
Esa es una pregunta que la Federación debería aclarar.
Ni entrega de premios del Circuito ni relación de premiados
Conviene aclarar también otra cuestión.
El 26 de septiembre se celebró el último torneo del Circuito. En aquel acto se entregaron los premios correspondientes a ese torneo concreto, no los premios económicos de la clasificación general del Circuito Gallego.

La distinción es importante, porque la noticia publicada posteriormente por FEGAXA habla de clausura y entrega de premios del Circuito, una denominación que puede inducir a confusión.
Terminada la competición, lo esperable habría sido publicar una relación clara de los premiados generales.
Algo tan sencillo como:
- Primer premio: jugador, puntos, torneos disputados y cuantía.
- Segundo premio: jugador, puntos, torneos disputados y cuantía.
- Y así sucesivamente hasta completar los premios previstos.
Sin embargo, eso no es lo que encontramos.
Una clasificación general sin depurar
FEGAXA publicó un documento titulado «Clasificación Final XXXVII Circuito Gallego de Ajedrez 2026».
Pero ese documento incluye a jugadores que no reúnen el mínimo de participaciones exigido para optar a los premios económicos.
Es decir, no es una relación de premiados, sino una clasificación general de puntuaciones sin filtrar por los requisitos de adjudicación.
Por ejemplo, aparecen en puestos destacados jugadores que únicamente han disputado dos torneos, cuando las bases específicas exigen un mínimo de ocho para optar a los premios generales.

Por tanto, para averiguar quién ha ganado realmente un premio es necesario examinar la clasificación, comprobar las participaciones y excluir a quienes no cumplen los requisitos.
Un trabajo que debería haber realizado la propia Federación antes de identificar a los beneficiarios.
¿Resulta tan difícil preparar una tabla con los cinco premiados, sus puntuaciones y las cantidades que les corresponden?
Estamos hablando de cinco premios económicos.
Cinco nombres. Cinco cantidades. Y una comprobación elemental del número de torneos disputados.
Sin embargo, ni siquiera eso aparece presentado de forma diferenciada en la documentación publicada.
¿Y si la clasificación contiene errores?
Hay una segunda cuestión que tampoco debería pasar inadvertida.
La Federación denomina «definitiva» a una clasificación general, pero no he encontrado una publicación separada de la relación de premiados que indique expresamente cómo reclamar posibles errores.
Porque pueden existir errores en las puntuaciones, en el cómputo de torneos, en los desempates o en la aplicación de los requisitos de participación.
Una gestión razonable sería publicar una relación provisional de beneficiarios, comunicar el procedimiento y plazo de reclamaciones aplicable y, una vez resueltas las incidencias, establecer la relación definitiva de premiados.
No afirmo que todos los trámites de la Ley 39/2015 sean automáticamente aplicables a esta competición federativa. Pero la publicidad, la transparencia y la posibilidad de corregir errores deberían formar parte de cualquier procedimiento mínimamente riguroso de adjudicación de premios económicos.
Especialmente cuando después se pretende exigir a los beneficiarios el cumplimiento de un plazo que puede afectar a su cobro.
¿Cómo se puede ser tan exigente con el plazo de los jugadores y tan poco cuidadoso a la hora de identificar públicamente a los premiados?
Dos administrativos contratados y una gestión difícil de entender
Y aquí aparece otra cuestión que me llama especialmente la atención.
FEGAXA cuenta con dos trabajadores administrativos contratados.
No estamos hablando de una federación en la que toda la gestión dependa exclusivamente de voluntarios que dedican unas horas de su tiempo libre.
Existe personal contratado para realizar tareas administrativas.
Precisamente por eso resulta todavía más difícil comprender que la clasificación no identifique expresamente a los premiados o que el recordatorio del plazo para comunicar los datos se publique después de su vencimiento.
Naturalmente, desconozco quién tenía encomendada cada tarea y quién decidió cómo y cuándo publicar estos documentos. La responsabilidad de que la gestión funcione correctamente corresponde a la Federación y a sus órganos de dirección.
Pero hay una circunstancia que no puedo dejar de señalar.
Desde que comenzó el proceso electoral de FEGAXA, da la impresión de que la gestión administrativa ordinaria está especialmente desatendida.
Llevamos meses asistiendo a controversias, reclamaciones, resoluciones y problemas relacionados con el proceso electoral.
Y ahora, cuando miramos una cuestión tan sencilla como la gestión de cinco premios deportivos, encontramos también deficiencias de publicidad, información y organización.
No sé si el proceso electoral está absorbiendo demasiada atención y recursos administrativos. Lo que sí puedo decir es que, desde que comenzó, mi percepción del funcionamiento cotidiano de la Federación es cada vez peor.
Porque el ajedrez gallego no se detiene mientras se celebran unas elecciones.
Las competiciones continúan, los jugadores siguen participando y la administración federativa tiene que seguir funcionando con normalidad.
Una federación no puede estar tan pendiente de sus disputas electorales que descuide la gestión ordinaria de sus competiciones.
Y, desde luego, contar con dos administrativos contratados debería contribuir a evitar situaciones como esta.
He comunicado mis datos y solicitado explicaciones
Tras conocer el recordatorio publicado hoy, he remitido a FEGAXA mis datos para solicitar el abono del premio que me corresponde.
También he solicitado formalmente que se publique, a la mayor brevedad posible, una relación específica de premiados que identifique a los jugadores que cumplen todos los requisitos reglamentarios, su clasificación a efectos de premio y las cantidades correspondientes.
Asimismo, he pedido que se establezcan y comuniquen los cauces y plazos de reclamación y subsanación que resulten aplicables.
No estoy pidiendo ningún privilegio.
Estoy reclamando una actuación que debería ser perfectamente ordinaria en cualquier federación deportiva: publicar una relación clara de quién ha ganado cada premio y permitir comprobar que se han aplicado correctamente las bases.
Una vez más: chapuza, improvisación y caos administrativo
Lo verdaderamente preocupante de este episodio no son mis 250 euros.
Es la forma de gestionar una competición que acumula treinta y siete ediciones.
Una clasificación general sin identificar expresamente a los jugadores premiados.
Una difusión que considero insuficiente.
Un recordatorio publicado cuando el plazo ya ha terminado.
Una entrega de premios del último torneo que puede confundirse, por la denominación de la noticia federativa, con una entrega de los premios generales del Circuito.
Y ninguna explicación clara sobre las consecuencias de que un ganador no haya comunicado sus datos en esos quince días.
Cada cuestión, examinada por separado, puede parecer menor.
Pero juntas ofrecen una imagen que, a mi juicio, resulta muy preocupante.
Chapuza, improvisación y caos administrativo.
Esa es la sensación que me produce comprobar cómo se ha gestionado este año la clasificación y la adjudicación de los premios del Circuito Gallego.
Y resulta todavía más difícil de entender cuando la Federación dispone de personal administrativo contratado.
Desde que comenzó el proceso electoral, las controversias sobre el funcionamiento federativo no han dejado de sucederse. Este episodio es otra razón para exigir que la gestión ordinaria se realice con rigor, transparencia y respeto a los jugadores.
Porque publicar documentos no es lo mismo que informar correctamente.
Porque una clasificación general no es necesariamente una relación de premiados.
Y porque un premio ganado sobre el tablero no debería acabar convertido en un problema burocrático por una gestión deficiente.
El ajedrez gallego merece algo mejor. Y sus jugadores también.
Actualización 19:44: días hábiles o días naturales
Me escriben federados comentando que todavía puede estar el plazo abierto, ya que se pueden entender los 15 días como hábiles. Pero también al ser los 15 días «siguientes» se refuerza la hipótesis de naturales, ya que es un plazo privado de la federación. Demos por tanto un margen de la duda a la fecha del aviso, otra cosa es que no se haya publicado la clasificación final real de los premiados y avisados a los 5 que somos, que no somos tantos!.